Chicago y los rascacielos
La Exposición Mundial Colombina de Chicago de 1893, también conocida como la Feria Mundial de Chicago, tuvo un impacto significativo en la consolidación y promoción del nuevo concepto de Chicago como una ciudad moderna y próspera dando finalmente un nuevo concepto de la ciudad
Fue una reafirmación de la Reconstrucción. La Feria Mundial se llevó a cabo poco después del Gran Incendio de Chicago en 1871, que devastó gran parte de la ciudad. La Expo representó una oportunidad para Chicago de reafirmar su resiliencia y su capacidad para reconstruirse como una ciudad moderna y vibrante.
La Expo de Chicago destacó los avances tecnológicos, industriales y culturales de la época. Presentó numerosas innovaciones, como la primera rueda de la fortuna, el primer parque de atracciones eléctricas y la primera muestra pública de la bombilla incandescente de Thomas Edison. Estas exhibiciones resaltaron el espíritu innovador y progresista de Chicago.
Fue un impulso para la arquitectura y el diseño urbano. La Feria Mundial fue un escaparate para la arquitectura y el diseño urbano innovadores. Uno de los aspectos más destacados fue la creación del "White City" (Ciudad Blanca), un conjunto de edificios neoclásicos y monumentales que impresionaron a los visitantes por su belleza y grandiosidad. Esto ayudó a establecer un nuevo estándar estético para la arquitectura y el urbanismo en Chicago y en Estados Unidos en general.
Por último fue un auténtico impulso al Turismo y la Economía. La Expo atrajo a millones de visitantes de todo el mundo, lo que generó un importante impulso económico y promovió el turismo en Chicago. Este aumento en la actividad económica y el interés turístico contribuyó a consolidar la posición de la ciudad como un importante centro comercial e industrial en Estados Unidos.
Estos cambios generarán una Escuela propia en la que trabajan un grupo de arquitectos y diseñadores activos en Chicago a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, que desempeñaron un papel crucial en el desarrollo de la arquitectura moderna en Estados Unidos.
- Estructura metálica de los edificios, primero en hierro tal y como se venía haciendo en Europa, para sustituirse después por acero. Este esqueleto metálico se asienta en pilares de hormigón armado, reforzando el hormigón con varas de acero. Estas estructuras metálicas se fabricaban en serie, se transportaban fácilmente y se montaban a pie de obra. La función sustentante del edificio recae pues en su estructura interna de acero, con lo que los muros se abren con enormes ventanales horizontales llamados "ventana chicago".
- Mejoras en la cimentación, con la aparición del cemento hidráulico, capaz de fraguar bajo el agua. Hay que tener en cuenta que Chicago se asienta entre la desembocadura del río que lleva su mismo nombre y el lago Michigan, una zona pantanosa de arena y fango.
- Los exteriores son sobrios, con superficies lisas apostando por el ladrillo visto y el vidrio de las enormes ventanas apaisadas denominadas ventanas Chicago que conforman líneas verticales y horizontales. En ocasiones, especialmente en los edificios proyectados por Sullivan, encontramos cornisas salientes, frontones sencillos o frisos geométricos sustentados por columnas que resaltan la fachada principal del edifico, pero nada que ver con las corrientes arquitectónicas que dominaban Europa en esa época.
- Un invento esencial: el ascensor, primero a vapor como el que patentó Otis en 1864, para después pasar a ser hidráulico y finalmente eléctrico gracias al modelo que creó Siemens en 1887. Otros inventos que facilitaron el trabajo y la vida en estos gigantes de acero y vidrio fueron el teléfono y el correo neumático, que consistía en tubos que conectaban los diferentes pisos del rascacielos.
- William Le Baron Jenney: Considerado el "Padre de los rascacielos", Jenney diseñó el Home Insurance Building (1885-1886) en Chicago, que se considera el primer rascacielos del mundo. Introdujo el uso de la estructura de acero para soportar edificios de gran altura. Proyectó este primer rascacielos del mundo, el Home Insurance Building de diez pisos y una altura de 42 metros en 1885, hoy demolido. Fue el primer gran edificio en usar estructura metálica resistente al fuego. Este edificio sienta las bases de la arquitectura de la escuela: esqueleto interior de acero, ladrillo a modo de mampostería en el exterior, grandes ventanas con la parte central fija y los paños laterales en guillotina (ventanas Chicago), eliminación de los muros de carga, lo que sienta las bases para la aparición de los muros cortina, es decir, muros independientes de la estructura interna del edificio sin función de carga.
- Henry Hobson Richardson crea el icónico edificio de los Almacenes Marshall, de rotunda apariencia, con un exterior de piedra sin pulir en donde el protagonismo lo ocupan las amplias ventanas horizontales de vidrio. Sencillez estructural, sobriedad decorativa y funcionalismo serán los pilares de estos primeros rascacielos.
- Louis Sullivan: Conocido por su famosa declaración "la forma sigue a la función", Sullivan fue un pionero en el diseño de rascacielos y edificios comerciales. Fue el arquitecto que prestó más atención a las fachadas y la ornamentación de los rascacielos. Colaboró con el arquitecto Dankmar Adler y diseñó edificios emblemáticos como el Auditorium Building, el Guaranty Building, los Almacenes Carson y el Edificio Wainwright.
- Daniel Burnham: Junto con John Wellborn Root, formó la firma arquitectónica Burnham & Root. Burnham desempeñó un papel clave en la Planificación Urbana de Chicago de 1909 y supervisó la Exposición Mundial Colombina de Chicago en 1893.
- John Wellborn Root: Asociado con Daniel Burnham, Root co-fundó la firma Burnham & Root. Fue un influyente arquitecto que contribuyó significativamente al diseño de rascacielos y edificios comerciales en Chicago.
- Frank Lloyd Wright: Aunque posteriormente se distanció de la Escuela de Chicago, Wright comenzó su carrera trabajando en el estudio de Adler y Sullivan. Sus primeras obras, como las casas de la Prairie, exhibieron elementos de la Escuela de Chicago antes de que Wright desarrollara su propio estilo distintivo.