Arquitectos españoles por el mundo
El siglo XX ha sido la edad de oro de la arquitectura española. Un éxito absoluto en el siglo XXI. Muchos han sido los arquitectos que habría que destacar. De entre ellos a escala nacional destacarán cuatro.
Francisco Javier Sáenz de Oiza fue uno de los arquitectos más prestigiosos de la segunda mitad del siglo XX. Aunque nacido en Navarra, se crio entre Sevilla y Madrid, a donde se trasladó para poder estudiar arquitectura.
Tras terminar, obtuvo una beca para Estados Unidos, país que le abrió las puertas de la modernidad arquitectónica. Hacia la mitad de siglo, regresó a Madrid, trabajando desde entonces como docente en la Escuela de Arquitectura y dando forma a sus propias creaciones en su estudio, estimulando así testimonios de la cultura del momento.
Basílica de Aránzazu. Imagen de Javi Guerra Hernando en Wikimedia Commonsbajo licencia cc
Su estilo parte del racionalismo más impasible de formas puras en sus primeros diseños para los barrios dormitorios. Pero poco a poco fue acercándose, no sin abandonar la ortodoxia funcionalista, hacia la plasticidad del organicismo. Sus obras, no estuvieron exentas de polémicas, sobre todo por los ciudadanos, que quizá no supieron entender sus proyectos para ciudades nuevas lejanas de la apatía, por los que llenó de color y formas a sus edificios. Sin embargo, fue muy admirado por los especialistas siendo galardonado con varios premios de arquitectura.
Uno de sus primeros proyectos, y que ya obtiene menciones incluso internacionales, es la basílica de Aránzazu, en Guipúzcoa, que hace en colaboración con Luis Laorga y en donde conoce al escultor Jorge Oteiza. En esta basílica pone de manifiesto como su idea de la arquitectura no continúa con las teorías historicistas propias para los edificios religiosos. Por el contrario, propone una simplicidad de líneas y volúmenes mucho más en consonancia con el funcionalismo, incorporando los nuevos materiales como el acero y hormigón, pero realizando un guiño a la tradición a través de la planta de cruz latina.
Pero será el edificio madrileño Torres blancas, en Madrid, su obra más conocida. Se trata de un bloque de viviendas de 23 pisos de altura en los que predomina una concepción racionalista, la línea curva y el hormigón en bruto, cambió la ornamentación Art Nouveau por por lineas sencillas y funcionales. Aquí puedes ver este inmueble en construcción durante los años 60.
En Andalucía también conservamos algunas de sus obras, es el caso del Edificio Torre Triana, sede de tres de las consejerías de la Junta de Andalucía, entre ella la Consejería de Educación.
Sáenz de Oiza abogó siempre por una arquitectura social, pero no ello exenta de modernidad, compromiso y valentía. Como hizo en El ruedolevantando en 4 años unas 350 viviendas sociales.
El Ruedo. Imagen obtenida de X -a nte Twitter. de la cuenta Secretos de Madrid.
Sin embargo, estas ideas en su conjunto no fueron bien entendidas por algunos a los que no les parecía congruente esta manera de pensar y actuar, y por tanto que eran llevadas a la realidad de manera fútil. Pero para Sáenz de Oiza la arquitectura era un instrumento de ensoñación en la que las personas se sintieran llenas de anhelo y esperanza.
Miguel Fisac nació en Daimiel, en la provincia de Ciudad Real, y se trasladó a Madrid para estudiar arquitectura. Nunca se sintió atraído por el funcionalismo, a pesar de que sus maestros participaban de esta corriente. Para él, el racionalismo no se acerca a las exigencias de las personas ni garantiza las demandas técnicas, por eso se sintió más afín a los diseños del organicista Frank Lloyd Wright. Esto hizo que su obra se alejara de las modas establecidas en su tiempo para crear un estilo lleno de carácter e identidad propia. Para concebirlo tuvo en cuenta varias premisas que debía incluir en sus edificios como por ejemplo el entorno, pues el paisaje debía de ser tenido en cuenta a la hora de construir un inmueble en él, pues este nos revela el paso de la sociedad a través del tiempo por ese lugar, así como las singularidades del mismo. En realidad lo que propone es que obra y ambiente se vincule para resaltar los valores plásticos y técnicos. Para sus edificios parte del estudio de la arquitectura popular, por la que se siente inclinado, pero sus soluciones son altamente innovadoras. Son propias de sus obras las estructuras de hormigón pretensado que modela en elementos con cavidades que se hacen llamar vigas- hueso por su forma. Estos elementos de gran flexibilidad permiten abrir grandes vanos y así permitir horadar el muro. Compartió la docencia con el trabajo de estudio, y como muchos de sus compañeros de la época. Sus primeros diseños son planes urbanísticos, es el caso de la ordenación de la Colonia de los Chopos, en donde transformó el salón de actos de la Residencia de Estudiantes para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el CSIC. Años después continuó trabajando para este organismo, fue un proceso que bien le valió el paso de su clasicismo originario hasta incorporar el influjo del organicismo. Puede que sea La Pagoda uno de los edificios más conocidos de Fisac, aunque también construyó otros como Instituto Cajal y de Microbiología, Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid. En su localidad natal también realiza varios como el Mercado Municipal o el Instituto Laboral. Incluso proyectó su propia casa.
Instituto de Edafología y Fisiología, Madrid Imagen de Luis García en Wikipedia bajo licencia GNU
En general podemos advertir dos temáticas en sus proyectos. Por un lado las viviendas sociales y el urbanismo, en general buscaba dar una solución alternativa a este problema.
Sus teorías serán recogidas en su libro La molécula urbana de 1969. El otro es la renovación del aspecto de las iglesias a través de las líneas curvas y áreas alargadas. Esta cuestión está muy relacionada con su labor fundacional del Opus Dei. Sus iglesias de formas curvas.
La Pagoda es como se le conoce a uno de los edificios más llamativos de Miguel Fisac, y es que esa fue la intención de las empresa que le encargó el proyecto, pues al estar ubicada cerca de la carretera se vería y su originalidad atraería a las personas para que se fijaran el sus productos. Pero un edificio tan significativo como este fue demolido en el año 99. Quizá te pueda parecer increíble, pero el Ayuntamiento de Madrid no lo tenía catalogado como u edificio de interés, así que el derribo se llevó a cabo, probable, ente fue una operación especulativa, ¿quién sabe?
Objetivos Pagoda La Pagoda. Imagen de leticiafp en Flickr bajo licencia cc
Asimismo, en Andalucía ha dejado su legado en varios municipios de nuestra geografía. Así que si te apetece dar una vuelta para contemplar de primera mano todo esto de lo que te estamos hablando puedes acercarte a Punta Umbría en Huelva para conocer la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen. En la sierra de Sevilla nos encontramos con el Teatro Miguel Fisac de Castilblanco de los Arroyos.
Otros edificios diferentes son el diseñado para unas Bodegas en Jerez de la Frontera, Cádiz, las Bodegas Garvey o el Instituto Nuestra Señora de la Victoria en Málaga.
Iglesia Punta Umbría Instituto Nuestra Señora de la Victoria Iglesia de Nuestra Señora del Carmen,Punta Umbría( Huelva) Imagen de Panarria en Wikipedia bajo licencia cc
Instituto Nuestra Señora de la Victoria, Málaga. Imagen de leticiafp en Flikr bajo licencia cc
Alejandro de la Sota es un arquitecto gallego nacido a principio de siglo que como otros colegas suyos se marcharon a Madrid para realizar sus estudios de arquitectura. Ya desde pequeño había manifestado inquietudes artísticas, así que con ese espíritu estético no dudó en sumarse pronto a las corrientes arquitectónicas del Movimiento moderno que llegaron a España en torno a mediados de siglo. Para él, la arquitectura, más que lógica o proporciones se trataba según sus palabras en “un divertimento”.
La arquitectura más que proporcionar soluciones tenía que tener la capacidad de sorprender a cada momento. Para de la Sota los nuevos materiales del siglo XX ofrecen grandes posibilidades. En concreto experimenta con secciones de hormigón elaboradas ex profeso y que las empleabas para las cubiertas y cerramientos. Algunos de sus primeros cometidos arquitectónicos tuvieron lugar en Andalucía, para el Instituto Nacional de Colonización. Se trataba del diseño urbanístico de una pueblo entero, los llamados poblados de colonización que colman el Valle del Guadalquivir entre otros lugares de la geografía española, para dar solución a los problemas del área rural de la España de posguerra y que modificaron en buena medida el paisaje agrario. Este será el caso de Esquivel, en Alcalá del Río (Sevilla). Lo mejor es que te acerques a este lugar para poder verlo, pero si no te pilla cerca puedes ver este vídeo sobre este Esquivel y la época en la que fue construido.
Entre sus edificios más ensalzados se encuentran el del Gobierno Civil de Tarragona y el Gimnasio del Colegio Maravilla en Madrid. Aunque el Premio Nacional de Arquitectura le vendrá otorgado por el diseño de la Facultad de Matemáticas de Sevilla en 1972.
Gimnasio del Colegio Maravillas Facultad Matemáticas de Sevilla Gimnasio del Colegio Maravillas, Madrid Imagen de Luis García en Wikipedia bajo licencia GNU
Aulas y seminarios de Matemáticas, Sevilla Imagen de laetitiafp en Flikr bajo licencia cc
José Antonio Coderch es coetáneo de De la Sota, pero desarrolla la mayoría de su trabajo profesional en Barcelona. Tras un periodo en Madrid, en donde trabaja para la Dirección General y de Arquitectura y con el arquitecto Secundino Zuazo en su estudio, se establecerá en la capital catalana, de donde era originario. Allí abre un estudio con su socio Manuel Valls i Vergés. Será una época en la que comiencen a surgirle encargos para las familias acomodadas de la Cataluña de mediados de siglo, sobre todo de casa en la costa de Sitges, localidad en donde trabajará también como arquitecto municipal. Será precisamente una de esas casas la que provoque el acercamiento a la arquitectura moderna y su firme posicionamiento a su favor.
Edificios Trade Edificios Trade, Barcelona Imagen de Canaan en Wikipedia bajo licencia cc
Quizá la casa de Caldes d’Estrach en Barcelona, la casa Ugalde, sea uno de los puntos de inflexión en su desarrollo artístico y su apuesta por el funcionalismo. Así también podemos verlo en el Edificio Girasol, un bloque de viviendas en el madrileño barrio de Salamanca. Para él se construye una casa donde también instalará su despacho en Barcelona, y allí se instalará hasta el final. Pero después de construir en numerosas ocasiones segundas residencias de vacaciones se decide por la suya, pero no llega a terminarla. Finalmente, lo que hará será rehabilitar una casa de pescadores en Cadaqués, localidad donde pasará sus temporadas de vacaciones y en donde llega a entablar amistad con grandes intelectuales que también pasaban allí su tiempo de ocio, es el caso de Marcel Duchamp. Para el pintor Antoni Tápies diseñó su casa taller, obra que le valió gran reconocimiento. Coderch es considerado hoy día uno de los arquitectos fundamentales en la renovación arquitectónica de la España de posguerra, y así ya lo manifestaba el arquitecto organicista Frank Lloyd Wright a un amigo que pasaba una temporada en Europa para que conociera su obra.
Rafael Moneo nació en el municipio navarro de Tudela y cuando comenzó sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid se trasladó a la capital. Allí conoció a Sáenz de Oiza, que se convertirá en su maestro y colaborará con él en diferentes ocasiones. Completó sus estudios en Dinamarca con Utzon y en Roma, lo que ha hecho que en sus diseños se manifiesten influencias del organicismo nórdico y el clasicismo de la antigüedad, proporcionando su particular visión de la historia. Cada uno de sus edificios poseen una personalidad diferente, es el resultado de un razonamiento particular para cada uno de ellos, ya que en caso es necesario comprender para el diseño dónde va a estar construido, la historia de ese sitio y la función del edificio. Así, en sus obras la tradición se retoma para proyectarla al futuro. Este testimonio del pasado se puede observar en el empleo de los materiales más tradicionales como son el ladrillo y la piedra. Moneo ha levantado edificios que hoy son considerados emblemáticos a lo largo de la geografía española. Sin duda, el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida es uno de los más alabados. Si de persistencia del pasado hablamos, es sin duda este un gran propósito porque en el lugar que se construye el edificio hay restos arqueológicos y se encuentra próximo al teatro y anfiteatro romano. Sin embargo, haciendo guiños a este periodo histórico está edificado dentro de un lenguaje moderno.
Museo Arte Romano Museo Nacional de Arte Romano. Imagen de Enric Rubio Ros en Flickr bajo licencia cc
Otro edificio que se inserta de forma adecuada en el espacio es el Kursaal en San Sebastián. Es un juego de cubos de vidrio que encajan en el paisaje como si de las rocas de un acantilado del Cantábrico se tratara. También realizará obras en Andalucía, algún que otro edificio algo polémico en sus inicios en la ciudad de Sevilla, aunque ahora apreciado, como el Edificio de Previsión Española.
También un nuevo inmueble para el Aeropuerto de Sevilla, en el año 92. Conocidas son sus remodelaciones y ampliaciones, como la de la Estación de Atocha o la del Museo del Prado.
Edificio Previsión Española. Imagen de Anual en Wikipedia bajo licencia GNU
Estación de Atocha. Imagen de Zaqarbal en Wikipedia bajo licencia cc
Dos han sido los premios Pritzker que han recaído sobre arquitectos españoles. El primero de ello fue otorgado en 1996 a Rafael Moneo.
El otro ha sido en 2017 al estudio de arquitectura RCR Arquitectes , compuesto por Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Villalta. Las claves para el reconocimiento de este grupo de arquitectos afincados en Olot, está en cómo han sabido conjugar la globalidad con lo local, sin que sus edificios sean invasivos en la tradición, siempre bajo el respeto hacia la singularidad que no se ve asolada por los parámetros universales. Y es que la búsqueda de esos principios se hace desde la defensa de las raíces, en su responsabilidad con el espacio. De este modo, sus edificios están diseñados para el fomento de una arquitectura social, que armoniza el interior con los exteriores, proporcionando una experiencia emocional. Ya en una de sus primeras obras podemos observar estas cuestiones, el Estadio Tussols- Basil de Olot, en donde la vegetación es protagonista.
Otras obras de este trío catalán son el Teatro La Lira en Ripoll, la Biblioteca de Sant Antoni en Barcelona o el Museo Soulages en Rodez, Francia.
Museo de Soulages Imagen de Waltercolor en Wikimedia Commons balo licencia cc
Una nueva generación de arquitectos que abrirán en nuevo panorama. Comenzarán a sonar los nombres de Santiago Calatrava, Enric Miralles, Carmen Pinós, Emilio Tuñón o Luis Mansilla entre otros.
A pesar de su corta vida, la obra de Enric Miralles ha sido numerosas veces premiada. Su estilo, considerado hacia lo local, pero repleto de formas y volúmenes que generan incertidumbre puede verse en algunos de sus proyectos como el Parlamento de Escocia o el cementerio de Igualada, en donde descansan sus restos y que realizó junto con Carmen Pinós, su primera esposa. Pinós abrió estudio propio tras su separación de Miralles, y también sigue destacando con sus diseños como por ejemplo el edificio para CaixaForum en Zaragoza o la remodelación de la fachada trasera del Mercado de la Boquería en Barcelona.
Parlamento escocés MUSAC Parlamento escocés. E, Miralles Imagen en Geograph bajo licencia cc MUSAC.
Otro estudio de arquitectos vigente es el formado por Emilio Tuñón y Luis Moreno Mansilla.En junio de 2017 concedieron un premio arquitectónico al edificio de Tuñón y Mansilla del Museo de las Colecciones Reales en Madrid. Este último falleció tristemente en 2012, pero intentan que continúe su espíritu en las obras, su poética frente a la racionalidad de Tuñón a la hora de diseñar. Ambos comenzaron a trabajar con Rafael Moneo, con lo cual ya podemos imaginar de donde partes sus influencias, aunque introducen una concepción más plástica en sus obras al intentar incluir nuevos materiales y estructuras. No obstante, a pesar de la actualidad de sus edificios, muchos de ellos insertos en localizaciones históricas, hacen que no resulten violentos. Así puedes comprobarlo en la Biblioteca Joaquín Leguina de Madrid, el MUSAC en León o en el Museo de Colecciones Reales de Madrid.
Tuñón y Mansilla Imagen de Zarateman en Wikimedia Commons bajo licencia cc
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