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Figura

Figura

Revista Figura
Revista Figura
CAAC. Revista Figura
Lo que comenzó como un juego entre amigos, todavía estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, se convirtió en un referente incuestionable para el arte contemporáneo español.  Figura, la revista que fundaron en 1983 en Sevilla tres jóvenes artistas: Rafael Agredano, Pepe Espaliú y Guillermo Paneque, no solo fue el germen de la nueva figuración sevillana, sino una ventana a través de la cual artistas y aficionados pudieron conocer lo último que se cocía internacionalmente.
Figura (primavera 1983 – octubre 1988), surgió en principio como una revista de alumnos de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, cuyo inicial carácter local fue eliminado por el consejo de redacción que se hizo cargo de la revista, y cuyo factótum fue Guillermo Paneque (Sevilla, 1963). Rafael Agredano (Córdoba, 1955) fue invitado a formar parte del consejo y aportó para el número 0 el texto referencial de la revista Figura y por extensión de la posmodernidad sevillana, Titanlux y moralidad, de donde se entresaca una de las citas más repetidas para referirse a este periodo, escrita como declaración de intenciones: “Quien quiera pintar como De Kooning que lo haga y el que quiera pintarle claveles a la morena de mi copla que se los pinte, pero por favor, no molesten con estúpidas ironías a los que están en su sitio, es decir, pintando como exigen los tiempos que corren y de acuerdo con su generación. Y otro favor: no seáis tan aburridos, tan serios, tan intrascendentemente trascendentes, tan moralistas, tan soberbios. La pintura tiene menos importancia de la que se le da (…) un cuadro, al fin y al cabo, sólo es un objeto decorativo que sirve para ponerse sobre un sofá y ser olvidado con el tiempo”
La edición de la revista Figura se realizó durante los años centrales de la década de los 80, coincidiendo con el comienzo de la Autonomía en Andalucía. Fue la Consejería de Cultura su impulsora, que financió el proyecto. 
Figura, desde su inicio, tuvo repercusión en los ámbitos artísticos nacionales e internacionales. Partiendo de Sevilla, la revista fue creciendo a través de contactos en España, Portugal, Francia (donde se unió al proyecto Pepe Espaliú), Alemania (donde lo hizo José Lebrero), Italia y EE. UU., algo que permitió a Figura la presencia fuera de nuestras fronteras, un momento previo a Internet en el que la difusión de la revista debía realizarse por medios tradicionales, con la presencia física de ejemplares de la revista en estos lugares. 
Figura, que se publicó en los años del triunfo del retorno figurativo, se convirtió en una forma de entender el arte que rompía con los moldes establecidos hasta la fecha y que generó nuevas estéticas. Los diferentes intereses de los tres artistas más identificados en su desarrollo, Guillermo Paneque (director), Rafael Agredano y Pepe Espaliú, se trasladaron a las páginas de una revista que tuvo una clara línea vertebradora, en sintonía con la época, pero que supo interesarse por algunos aspectos artísticos que no fueron tendencia dominante entonces, pero sí ampliaron el conocimiento del pasado reciente y anticiparon intereses estéticos posteriores. 
Ilustrando la revista A partir de la Figura: una posible lectura de los 80 no se centra únicamente en la revista ni es un estudio de la misma, sino que para la muestra se han utilizado los números de la publicación para seleccionar obras que o bien fueron reproducidas en la revista, ilustrando algunos de sus artículos más destacados, o bien otras similares de artistas y años concretos a las que ocuparon sus páginas centrales. Siguiendo cada número se ha intentado reconstruir de alguna manera esa imagen artística de los años centrales de la década de los 80, a través de obras de Rafael Agredano, José María Báez, Juan Navarro Baldeweg, Miquel Barceló, Georg Baselitz, Evaristo Bellotti, José María Bermejo, Luis Buñuel, Patricio Cabrera, Ricardo Cadenas, John Cage, Vicky Civera, Tony Cragg, Enzo Cucchi, Richard Deacon, Pepe Espaliú, Patricia Gadea, Rafael González Zapatero, Luis Gordillo, Anish Kapoor, Menchu Lamas, Sigfrido Martín Begué, Pablo Pérez-Mínguez, José María Sicilia y Antonio Sosa, entre otros. 
Las colaboraciones con Figura fueron aumentando; las portadas fueron obra de Luis Gordillo, Pérez Villalta, Miquel Barceló, José Mª Sicilia, Chema Cobo, Navarro Baldeweg y otros, mientras que los textos eran firmados con nombres como José Luis Brea, Juan Manuel Bonet, Juan Vicente Aliaga, Calvo Serraller, Mar Villaespesa, o Kevin Power. Los artistas también participaron, encontrando en la relación de nombres a Pepe Espaliú, José Mª Báez, Gerardo Delgado o Juan Muñoz entre otros. 
A partir de octubre de 1983, la revista aparece bajo el título Figura Internacional como cuadernillo interior de Sur-Exprés, despareciendo en la tercera entrega.  Mediante las entrevistas, articuladas en torno a preguntas sobre el surgimiento de Figura, el artista y su obra, el espectador, y la situación del arte contemporáneo en España, Paco Lara-Barranco nos muestra un detallado examen de las circunstancias del momento a través de las distintas opiniones de los protagonistas. Desde las negacionistas como la del artista y comisario Paco Molina - “Figura no existía” - hasta las que aluden al carácter rompedor de la publicación. En diversas ocasiones se ha hablado de que la revista fue un vehículo de promoción de sus autores; Lara-Barranco incluye en el libro un artículo de Paneque al respecto donde anima a los que lo censuran “a que funden su propia revista”, titulado “Ni tengo memoria ni falta que me hace”, algo que deja clara su poca propensión a la nostalgia. 
Para Kevin Power, la desaparición de la revista fue debido a que “Guillermo (Paneque) no podía cumplir más con sus dos papeles, el de artista y el de director de la revista”, a la vez que reivindica su obra: “En la hiper-confusión de los 80 subió con demasiada velocidad y cayó en desgracia con la misma falta de seriedad, muchas veces a través de los mismos críticos que le habían apoyado”. 
Lara-Barranco concluye su examen al panorama artístico de los ochenta con una serie de concisos análisis a los artistas, las galerías de arte, la crítica artística, las instituciones… y deja clara su personal posición respecto al arte contemporáneo, cuando escribe: “El arte contemporáneo no es sólo una actividad para los entendidos que asisten a los grandes museos; también tiene una repercusión social, colectiva, aunque pare ello se requiere de una predisposición individual (…) Las deficiencias del pasado (de las que Figura se hizo eco) corresponde mejorarlas a todos los agentes, responsables de la construcción de un tejido cultural, mejorarlas de un modo objetivo y cualitativo desde la institución pública y privada, el sector privado de galerías de arte, la crítica de arte, los medios de comunicación y el sector educativo, arrancando en Primaria hasta llegar a la Universidad (…) Sin duda porque lo más destacado nunca será lo que se ha hecho, sino todo lo que queda por hacer”. 
Paco Lara-Barranco presentó su obra 21 años después de la revista Figura Prólogo de Ángel Luis Pérez Villén Edita Fundación Cajasol, Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía Sevilla, 2008 ISBN 978-84-8455-284-0 Paco Lara-Barranco (Torredonjimeno, 1964), artista y profesor. Titular en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, es el autor de 21 años después de la revista Figura, “un testimonio de lo que fue el espíritu de una época, tomando como argumento el estudio de la revista Figura, por su gran contribución a la difusión del arte de vanguardia”, en palabras del autor, quien repasa el arte contemporáneo andaluz a través del análisis de Figura y su entorno. El estudio por parte de Paco Lara-Barranco de la revista Figura parte de su tesis doctoral (1993), donde investigó sobre la estética de la posmodernidad en Sevilla a partir de Figura. 
Años después retoma el proyecto con la idea de publicar lo más destacado de la tesis junto con entrevistas realizadas a sus protagonistas en los años 90, concretándose en el presente libro, que aparece dentro del proyecto Iniciarte.
Tanto "Afal" como "La Figura" jugaron un papel crucial en la promoción de la fotografía como una forma de expresión artística en España y en la de Andalucía, contribuyeron a la formación de fotógrafos destacados y a la creación de un ambiente artístico en el que la fotografía era valorada como una disciplina artística legítima. Estas revistas ayudaron a abrir puertas para la fotografía en España y su legado perdura en la historia de la fotografía española.

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