Variaciones lingüísticas: mini reto
Una de las ventajas de estudiar nuestra propia lengua es que tenemos unos conocimientos específicos, aunque intuitivos y desorganizados, sobre muy diversos fenómenos lingüísticos. Además, como hemos tratado de activar en la sección anterior, podemos recordar o recuperar información lingüística que procede de nuestra formación institucionalizada, es decir, de la escuela, de lo que hemos aprendido sobre nuestra lengua en las clases de Lengua, desde Infantil hasta el Bachillerato. Si sumamos ambos conocimientos- el informal y el formalizado en la escuela-, podemos responder y explicar usos y formas lingüísticas muy diversas.
En esta tarea vamos a plantearte un sencillo reto: identificar en diferentes formas y expresiones lingüísticas si las diferencias o variantes son de tipo social, geográfico o situacional. A saber, debes reflexionar e identificar si los diferentes pares mínimos que se te van a presentar son diferencias o variantes sociales, geográficas o situacionales de una misma lengua, es decir, si corresponden a cómo influye la organización social en las lenguas, o bien a cómo las lenguas se extienden por territorios muy amplios donde se observan diferencias entre ellos o bien si esas variantes obedecen a factores contextuales (tema del que se habla, interlocutores, grado de formalidad...). Pero también te hemos propuesto una actividad de creación: a partir de situaciones ficticias, debes producir un texto que responda a las condiciones y contexto que se especifican.
Y no te preocupes si no aciertas. De hecho, lo interesante es que algunos casos son fronterizos entre estas tres categorías de variación. Pero es importante que seas consciente de que hay variación en una lengua, que la lengua no es instrumento homogéneo y monolítico. Al final de esta situación de aprendizaje, lo que conseguirás será deducir que unos usos se consideran "correctos" o preferibles socialmente (normativos), frente a otros que se consideran rechazables (los prejuicios).