Con la finalidad de que puedas realizar una infografía como parte de una campaña de sensibilización sobre la variación en las lenguas y contra los estereotipos y prejuicios, en esta situación de aprendizaje vamos a trabajar sobre la diversidad lingüística y sobre los prejuicios lingüísticos. Pero antes de profundizar en los diferentes saberes necesarios, vamos a recordar algunos de los conceptos básicos que, seguro, has adquirido en cursos anteriores, pero que piensas que has olvidado por completo. Con unas simples cuatro notas recordatorias, que te facilito a continuación, podrás responder a los sencillos cuestionarios que componen esta sección de la situación.
Lenguas de España
En la Constitución española se determina que existe una lengua oficial, el español o castellano, pero también se indica que son oficiales, en sus comunidades autónomas, otras lenguas de España: catalán (y valenciano), gallego, aranés y vasco. Las tres primeras - catalán, gallego y aranés- son lenguas romances, es decir, como el español (o el francés, o el italiano, o el portugués), proceden del latín. Sin embargo, el vasco no lengua de origen latino.
Asimismo, existen otras dos lenguas romances (a saber, lenguas que proceden de la lengua latina) en España, pero que no son lenguas oficiales en sus comunidades autónomas: el astur-leonés y el aragonés.
Lengua y dialecto
Una lengua es un sistema de comunicación diferenciado (se opone a otras lenguas), normalizado (común a varios dialectos) y, habitualmente, se escribe. El dialecto es, también, un sistema de comunicación localizado geográficamente (variedad diatópica o geográfica), próximo a otros dialectos de una misma lengua y que, a menudo, no se escribe. Una lengua integra o incorpora diferentes dialectos, esto es, variedades de esa lengua localizadas en un determinado territorio o zona donde se habla esa lengua.
Dialectos del español
Normalmente, se diferencian dos tipos de dialectos del español. Los dialectos septentrionales (o del norte) y los dialectos meridionales (o del sur). El rasgo distintivo que separa a ambos es la distinción entre /θ/ (letras c+ e, i, z) y /s/ (letra s). Es decir, hay diferencias de pronunciación entre, por ejemplo, 'caza' /'casa'. Son dialectos septentrionales del español: castellano norteño, leonés, aragonés, riojano, gallego (español hablado en Galicia; no confundir con la lengua gallega), catalán (español hablado en Cataluña: no debe confundirse con la lengua catalana), vasco (español hablado en el País Vasco; no confundirlo con el euskera), churro. Son, por su lado, dialectos meridionales: andaluz, canario, extremeño, manchego, murciano, español de América y sur de Madrid. Y estas variantes geográficas del español tienen en común que no distinguen entre /θ/ (letra c+ e, i; letra z) y /s/ (letra s).
Prejuicios
Se denomina hablismo al prejuicio que discrimina a la persona por su modo de hablar. Por ejemplo, una forma juvenil como "guay", "me renta" o "cayetano" se considera incorrecta y rechazable, puesto que no se entiende que se trata de un sociolecto, es decir, una variante característica de una determinada edad. Con frecuencia, estos prejuicios se convierten en estereotipos y afectan incluso a territorios. Es, por ejemplo, el estereotipo que caracteriza como incultos o ignorantes a los hablantes de andaluz o de español de América. Una variante del hablismo puede considerarse el clasismo: las clases altas hablan mejor español que las clases bajas.