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Estrategias para estudiar

Estudiar bien se puede aprender

¿Después de un buen rato delante del libro o los apuntes, la información "no se te queda" en la cabeza?  ¿Dedicas mucho tiempo a estudiar y luego en el examen te quedas en blanco? Normalmente, nadie nos enseña a estudiar cuando empezamos a hacerlo, por lo que aprendemos intuitivamente. Puede que hayamos acertado o quizás llevamos mucho tiempo haciendo las cosas de forma inadecuada.

Esta situación de aprendizaje tratará sobre las técnicas de trabajo intelectual más apropiadas y motivadoras para el alumnado adulto. Intentaremos integrar actividades y recursos relativos a las estrategias de aprendizaje, los pasos que debemos seguir, etc.

¡Comenzamos!

Cuestionario sobre tu forma de estudiar

Pregunta

¿Qué estrategias sueles utilizar cuando tienes que estudiar un texto o una lección?

Respuestas

Leerlo tantas veces como sean necesarias

Repetirlo en mi cabeza o en voz alta

Destacar lo más importante (subrayar, resaltar...)

Resumirlo, escribiéndolo con mis palabras.

Hacer un esquema o un mapa conceptual de lo que he leído.

Añadir elementos propios: dibujos, imágenes, notas al margen, etc.

Conectar lo que he leído con lo que ya sé o con información adicional.

Retroalimentación

¿Qué estrategias puedo utilizar?

Comprender

Lógicamente, este es el primer paso. Si no comprendo lo que estoy leyendo, puedo memorizarlo como un papagayo, vomitarlo sin saber lo que estoy diciendo, pero me costará mucho esfuerzo y el aprendizaje será mínimo. Al poco tiempo no recordaré nada.

Repetir

Esto es lo que habitualmente hacemos cuando tenemos que memorizar algo: leerlo muchas veces, o repetirlo en voz alta o en silencio. No es que esté mal, pero requiere mucho tiempo para el poco beneficio que proporciona. El aprendizaje será bastante superficial y estará desconectado de otros saberes.

Priorizar

No todo es igualmente importante, así que vamos a destacar lo que merece más la pena recordar. Para ello, normalmente, subrayamos o resaltamos el texto, preferiblemente con colores. Subrayar o resaltar hace el estudio más activo, favorece una lectura crítica y facilita el repaso.

Resumir

Puedo sintetizar un texto o una lección larga en un texto más corto en el que exprese lo mismo de forma breve y con mis propias palabras. Normalmente, esto lo hago redactando un resumen.

Organizar

Hay que dar orden y estructura a la información. Si se trata de datos puros (listas de palabras, fechas, nombres de autores, etc.), puedo utilizar criterios para ordenarlos y agruparlos. Si se trata de textos, resaltar apartados, epígrafes, etc. Lo normal es que el resultado de esa organización sea un esquema o un mapa conceptual.

Imaginar

Recordamos lo que vemos mucho mejor que lo que leemos u oímos. Siempre que sea posible, hay que transformar las palabras a imágenes, cuanto más detalladas, interesantes y sorprendentes, mejor.

Conectar

Enlazar los elementos que tengan relación, conectar con imágenes, y sobre todo, enlazar la nueva información con cosas que ya sé y con mis emociones (las cosas que nos generan alguna emoción se recuerdan mucho mejor).

Elaborar

Añadir al texto cosas de mi propia cosecha: notas, dibujos, enlaces, etc. que me van a ayudar a hacerlo más significativo.

Como ves, hay muchas opciones, muchas estrategias que puedo seguir para codificar, almacenar y recuperar la información, no solo repetirla y soltarla como un loro. En los siguientes apartados, vamos a ver detenidamente cómo estas estrategias pueden plasmarse en acciones concretas.

Secuencia de estudio

Aquí tienes una imagen de las posibles estrategias y pasos que se deben seguir para estudiar un texto:

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