Comprender
Lógicamente, este es el primer paso. Si no comprendo lo que estoy leyendo, puedo memorizarlo como un papagayo, vomitarlo sin saber lo que estoy diciendo, pero me costará mucho esfuerzo y el aprendizaje será mínimo. Al poco tiempo no recordaré nada.
Repetir
Esto es lo que habitualmente hacemos cuando tenemos que memorizar algo: leerlo muchas veces, o repetirlo en voz alta o en silencio. No es que esté mal, pero requiere mucho tiempo para el poco beneficio que proporciona. El aprendizaje será bastante superficial y estará desconectado de otros saberes.
Priorizar
No todo es igualmente importante, así que vamos a destacar lo que merece más la pena recordar. Para ello, normalmente, subrayamos o resaltamos el texto, preferiblemente con colores. Subrayar o resaltar hace el estudio más activo, favorece una lectura crítica y facilita el repaso.
Resumir
Puedo sintetizar un texto o una lección larga en un texto más corto en el que exprese lo mismo de forma breve y con mis propias palabras. Normalmente, esto lo hago redactando un resumen.
Organizar
Hay que dar orden y estructura a la información. Si se trata de datos puros (listas de palabras, fechas, nombres de autores, etc.), puedo utilizar criterios para ordenarlos y agruparlos. Si se trata de textos, resaltar apartados, epígrafes, etc. Lo normal es que el resultado de esa organización sea un esquema o un mapa conceptual.
Imaginar
Recordamos lo que vemos mucho mejor que lo que leemos u oímos. Siempre que sea posible, hay que transformar las palabras a imágenes, cuanto más detalladas, interesantes y sorprendentes, mejor.
Conectar
Enlazar los elementos que tengan relación, conectar con imágenes, y sobre todo, enlazar la nueva información con cosas que ya sé y con mis emociones (las cosas que nos generan alguna emoción se recuerdan mucho mejor).
Elaborar
Añadir al texto cosas de mi propia cosecha: notas, dibujos, enlaces, etc. que me van a ayudar a hacerlo más significativo.
Como ves, hay muchas opciones, muchas estrategias que puedo seguir para codificar, almacenar y recuperar la información, no solo repetirla y soltarla como un loro. En los siguientes apartados, vamos a ver detenidamente cómo estas estrategias pueden plasmarse en acciones concretas.