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Arte ambiental y Land Art.

Arte ambiental y Land Art.

El arte ambiental nos hace reflexionar sobre las consecuencias de nuestros actos sobre el planeta. Las maravillas naturales del planeta nos han inspirado durante milenios para expresarnos más allá de las palabras. 

D´Art et D´Or (De Arte y Oro, obra de Clare Ferguson- Parker realizados entre 2016 y 2023 en el bosque de Pembrokeshire (Gales). Obtenida de Sinn Bar en X, antes Twitter

Desde las pinturas rupestres del Paleolítico hasta las fotografías digitales más impactantes del reino animal el hombre ha intentado plasmar la naturaleza en obras de arte. Sin embargo, la crisis medioambiental de nuestros días ha impulsado una nueva corriente artística que no se limita a capturar y representar la naturaleza como en épocas pasadas, sino que la convierte en su propia obra.

Cuando hablamos de la naturaleza en el arte solemos pensar en los paisajes. Este género pictórico  fue venerado en Asia desde la antigüedad y menospreciado en Europa hasta que el Barroco holandés lo puso en valor y lo exportó a otros países. La obra del pintor flamenco Jacob van Ruisdael responde a ese deseo, o más tardíamente la del británico John Constable,  los franceses Monet y Cézanne, la del holandés Vincent Van Gogh, todos ellos paisajistas reconocidos como vimos en la entrada anterior

La naturaleza también ha estado muy presente en otras artes visuales. Desde la planificación de los jardines de Versalles (Francia) por  parte de André Le Nôtre hasta las esculturas como el Peine del viento de Eduardo Chillida en San Sebastián (España), o las fotografías del Parque Nacional de Yosemite (Estados Unidos) del californiano Ansel Adams, que también vimos en el apartado anterior, todas tuvieron al mundo natural como fuente de inspiración. 

El arte ambiental abarca esta perspectiva histórica de la naturaleza junto con otra más moderna y cercana a la ética y el activismo ecologista. Este nuevo enfoque artístico surgido a finales de los años 60 y, a diferencia de los clásicos, no se limita a representar un paisaje o a incluir el medio ambiente en sus creaciones,  pretende ir más allá: lo convierte en la propia obra para concienciarnos sobre el daño que causamos al planeta y llamar a la acción. 

Lo cierto es que la contaminación de aire y los océanos, el calentamiento global, la deforestación o las consecuencias del consumo masivo son algunas de las amenazas que denuncia el arte ambiental contemporáneo a través de distintas manifestaciones artísticas que van desde la fotografía a la pintura o  la escultura, pasando por otras disciplinas como el teatro, la danza 

El ecoarte, es decir, el arte que  utiliza materiales naturales sostenibles como tierra, piedras, hojas o ramas, para sus creaciones tiene su precedente en el arte ambiental, arte ecológico o environmental art que son solo algunos términos de reciente aparición y que se refieren a una nueva forma de hacer y difundir arte en estrecha relación con la naturaleza. 

Lo cierto es que hacia los años sesenta surge una nueva forma de arte que se servía de los grandes espacios naturales para realizar variadas intervenciones en ellos. Eran las primeras manifestaciones de land art se dieron en Estados Unidos a finales de los años 60 y por lo general las obras mutaban y terminan desapareciendo por la erosión. 

Los principales objetivos del arte ambiental son: 

  • Concienciar de los peligros que acechan al planeta y promover su conservación. 
  • Potenciar la comunicación y la participación ciudadana en la defensa de la naturaleza. 
  • Incentivar el compromiso político contra el calentamiento global y sus efectos. 

Como todas las corrientes artísticas nuevas, no está muy claro a qué hacen referencia exactamente ni los artistas implicados ni su propósito ideológico, así que, en este apartado, intentaremos exponer de manera clara y sencilla esta nueva corriente artística.

El Land Art fue solo el principio de la relación entre arte y naturaleza pero en esos años aún no había una conciencia sobre la fragilidad del medioambiente y el daño que las actividades humanas estaban causando en la naturaleza, sino que ésta se usaba como un soporte artístico más. Unas décadas más tarde comienzan las primeras acciones que tenían como finalidad el concienciar sobre la fragilidad del medio ambiente y la necesidad de cambiar nuestra forma de vida. 

Entre estas tempranas acciones cabe destacar la realizada por Joseph Beuys - del que hablaremos en una próxima entrada- en 1982 titulada 7.000 robles, y que tenía como propósito replantar siete mil ejemplares de robles para repoblar y recuperar una zona devastada durante la Segunda Guerra Mundial. 

Arte ambiental y Land Art

El arte ambiental y el Land Art son dos enfoques artísticos relacionados que se centran en la relación entre el arte y el entorno natural, utilizando el paisaje y el medio ambiente como elementos centrales de la obra. Aunque comparten similitudes, tienen diferencias en su enfoque y presentación: 

El Arte Ambiental (Environmental Art) 

El arte ambiental se refiere a obras de arte que se crean en el entorno natural, con naturaleza o en respuesta al entorno natural. Puede abarcar una amplia variedad de medios, como escultura, instalación, pintura, fotografía etc. El arte ambiental a menudo busca crear una experiencia estética que destaque la relación entre la humanidad y la naturaleza, y puede transmitir mensajes sobre la conservación, la sostenibilidad o los problemas ambientales. 

Los artistas de arte ambiental pueden trabajar tanto en entornos naturales como en espacios urbanos, pero su obra se relaciona de alguna manera con el medio ambiente. 

Land Art: 

El Land Art es un subconjunto del arte ambiental que se enfoca específicamente en la transformación del paisaje natural o rural a través de intervenciones artísticas. A diferencia del arte ambiental, el Land Art a menudo implica una modificación física del paisaje mediante la creación de esculturas o instalaciones utilizando materiales naturales del lugar, como tierra, rocas, madera, arena, etc.

Un ejemplo del mismo podemos encontrarlo en esta cinta de acero que realizó Richard Serra con el título de   Te Tuhirangi Contour, Gibbs Farm en Nueva Zelanda. se trata de una colosal pieza de landart de 252 metros de largo y 6 metros de altura está formada por 56 planchas de acero 

Richard Serra. Te Tuhirangi Contour, Gibbs Farm  (Nueva Zelanda). Imagen en X ( antes Twitter)

 

No es un movimiento homogéneo ni asociado a la naturaleza, sino a la tierra, entendiendo como tal al planeta mismo, pues sus obras se insertan en un contexto que va más allá de los límites “naturales” para adentrarse en otros más cosmológicos y complejos. Se ubican, más que en un espacio físico natural, en unas coordenadas espacio-temporales particulares que escapan a la escala humana. 

En el Land Art se asocia a este movimiento a la naturaleza y a esculturas de exterior, más allá de galerías y museos, pero incluye manifestaciones muy dispares, desde las que respetan el aspecto inicial del paisaje que intervienen hasta los que alteran su imagen radicalmente pasando por los pensados para hacer frente a espacios degradados. Las formas laberínticas, simples, regulares y repetitivas que ya fueron muy utilizadas en , por ejemplo, la Edad Media  como signos de agujeros negros por los que desplazarse en el tiempo y como antiguos arquetipos culturales adquieren ahora una nueva dimensión.. 

Las obras de Land Art suelen ser efímeras y temporales, ya que están sujetas a la erosión natural y al paso del tiempo, y a menudo se documentan a través de fotografías o videos. Ejemplos notables de Land Art incluyen las obras de artistas como Robert Smithson, Michael Heizer y Richard Long. Estos artistas crearon intervenciones en el paisaje que se convirtieron en parte integral de su entorno natural y que, con el tiempo, cambian y se transforman. 

Tanto el arte ambiental como el Land Art exploran la relación entre el arte, la naturaleza y la percepción humana, y a menudo plantean cuestiones sobre la conservación ambiental, la relación entre lo efímero y lo eterno, y la interacción entre la humanidad y la tierra. 

Ambos enfoques han influido en el arte contemporáneo y siguen siendo importantes para la comprensión de cómo el arte puede relacionarse con el medio ambiente. 

Es importante destacar que el arte ambiental y el Land Art comparten la idea fundamental de que la naturaleza y el medio ambiente pueden ser fuentes de inspiración y sujetos de exploración artística. Ambos enfoques han contribuido significativamente a la expansión de las posibilidades del arte contemporáneo y a la reflexión sobre nuestra relación con la naturaleza. 

Pero sí, existen diferencias importantes entre el arte ambiental y el Land Art, a pesar de que ambos se relacionan con la naturaleza y el entorno. 

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