¿Qué tenemos? ¿Qué necesitamos?
Se puede encontrar una gran diversidad de REA: múltiples formatos y destinados a cualquier fin, nivel o especialidad. Los hay creados por expertos (siguen un modelo institucional) y los elaborados individualmente o colectivamente (siguen un modelo que fija la comunidad que los produce)
Los REA contienen:
- contenidos de aprendizaje: materiales con contenidos de materias, cursos, objetos digitales educativo u objetos de aprendizaje (ODE/ODA), libros, gráficos, guías, presentaciones...;
- herramientas: software para la creación, uso y mejora del contenido, búsqueda y organización del contenido, sistemas de gestión del aprendizaje (LMS), herramientas de desarrollo de contenidos, y comunidades de aprendizaje en línea...
- recursos de implementación: licencias de derechos de autor que impulsan la publicación abierta de materiales, principios de diseño y adaptación de contenido.
Es posible que muchos de los Recursos Educativos Abiertos presenten un carácter expositivo, que no supongan un cambio en los roles establecidos en la educación. Si bien es verdad que incorporar contenidos y propuestas innovadoras que tengan como objetivo una transformación para que el alumnado sea más activo y creativo es una necesidad, también lo es el hecho de que en la enseñanza de adultos esto es muy difícil. Plantear proyectos o iniciativas basados en que el alumnado busque soluciones, debata, diseñe, investigue, exponga y comparta resultados, ¡cree!... supone un gran reto en este tipo de enseñanza. Idear iniciativas que ayuden al desarrollo global de la persona, que contribuyan a su integración y adaptación a los grandes cambios que estamos sufriendo, da sentido a nuestra labor educativa, pero requiere esfuerzos que van más allá del deseo del profesorado.
Lo ideal es que se creen, adapten, reutilicen... recursos que :
- sean motivadores;
- presenten calidad y rigor en los contenidos;
- contribuyan a conseguir autonomía;
- animen en el uso de las tecnologías;
- impulsen el pensamiento crítico;
- inciten a la colaboración;
- fomenten la investigación...
El trabajo colaborativo del profesorado permite crear el espacio adecuado para el desarrollo profesional y personal, para experimentar, explorar, discrepar, aprender y reflexionar... No es suficiente con la vocación, es necesaria la profesionalidad. Esta pasa por la formación y si esta es grupal, resulta más enriquecedora. Entre todos podemos construir conocimiento, no solo impartirlo.